Además de cumplir con la Ley Federal de Protección de Datos Personales, las instituciones financieras en México están sujetas a regulaciones más estrictas en materia de protección y prevención de fuga de información, debido a la naturaleza crítica y sensible de los datos que manejan.
La fuga de información es uno de los riesgos más críticos para la banca y las fintech en México. En QMA Zero Trust aplicamos controles de DLP integrados en una arquitectura SASE que combina ZTNA, SWG y CASB, garantizando que los accesos a datos sensibles estén siempre verificados y alineados con regulaciones de la CNBV e ISO 27001.
¿Qué normas y autoridades regulan esto?
Ley de Instituciones de Crédito (LIC)
Art. 117 establece la obligación del secreto bancario. El incumplimiento puede derivar en sanciones administrativas y penales por la filtración de información confidencial de los clientes.
Disposiciones de Carácter General Aplicables a las Instituciones de Crédito (emitidas por la CNBV)
Requieren controles específicos para la gestión, seguridad y almacenamiento de la información.
Obligan a establecer planes de continuidad del negocio y respuesta ante incidentes de seguridad.
Lineamientos Técnicos del INAI sobre Seguridad de Datos Personales
Aplican a todas las empresas, pero las financieras deben reforzarlos por la naturaleza de su actividad.
Exigen medidas como:
Control de accesos y privilegios.
Segmentación de redes.
Monitoreo constante.
Registro de incidentes.
Normas Internacionales Recomendadas (como ISO/IEC 27001 y NIST)
No obligatorias por ley, pero utilizadas como referencia de cumplimiento y buenas prácticas ante auditorías internas o por parte de la CNBV.
¿Qué pasa en caso de fuga o mal uso de información?
La fuga, pérdida o acceso no autorizado a datos personales puede tener consecuencias graves tanto legales como reputacionales:
Notificación Obligatoria al INAI y al titular afectado (Art. 20 LFPDPPP).
Multas de hasta 320,000 UMA y sanciones penales (Art. 64–73 LFPDPPP).
Suspensión o cancelación de operaciones por parte de la CNBV si se incumplen medidas de seguridad críticas.
Demandas civiles por daño moral o patrimonial por parte de los titulares de los datos.
Cumplimiento Proactivo: Cómo las Financieras Pueden Prevenir Riesgos
Para cumplir adecuadamente con estas regulaciones y evitar sanciones, las empresas del sector financiero deben adoptar un enfoque integral que incluya:
Evaluaciones periódicas de riesgo y auditorías internas.
Capacitación constante al personal en manejo seguro de información.
Soluciones tecnológicas avanzadas para prevenir, detectar y contener cualquier intento de fuga o mal uso de datos.
? iboss: Una Solución Tecnológica Clave para Cumplir y Proteger
Soluciones de ciberseguridad como iboss Zero Trust Edge ayudan a las instituciones financieras a cumplir con estas exigencias regulatorias y blindarse contra posibles fugas de datos mediante:
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Segmentación inteligente y control granular del acceso basado en identidad, dispositivo y ubicación.
Protección contra amenazas internas y externas gracias a inspección de tráfico cifrado en tiempo real.
Prevención proactiva de pérdida de datos (DLP) que identifica y bloquea transmisiones no autorizadas.
Monitoreo centralizado de cumplimiento, con reportes compatibles con auditorías CNBV, INAI y normas ISO.
Al integrar iboss, las financieras no solo se alinean con las leyes mexicanas e internacionales, sino que demuestran un compromiso tangible con la privacidad y confianza de sus clientes.
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Código de operación: ZDU-FIN-DATALOCK-893
Unidad desplegada: Blacktrace
Escenario: Sistema financiero mexicano con exfiltración en curso
Entidad hostil: Dataleech – recolector de datos y manipulador de protocolos bancarios (Dark Net Syndicate)
Las luces no parpadeaban. Los servidores no fallaban.
Y, sin embargo, algo se filtraba.
En una entidad financiera de alto perfil en México, los controles tradicionales no detectaron el rastro.
Pero los movimientos del enemigo no se dan en bloque: se deslizan en bytes, fragmentos, accesos aparentemente autorizados.
Era Dataleech.
Una entidad amorfa y corrupta del Dark Net Syndicate, especializada en succionar datos sensibles con precisión quirúrgica.
No se anuncia. No destruye. Solo roba.
Y ya tenía acceso a los registros de clientes preferentes.
Fue entonces cuando Blacktrace, maestro de los entornos financieros, activó su modo de vigilancia táctica.
Sin lentes esta vez, el rostro expuesto, escaneaba cada bit como si fuera una pista encriptada.
Caminó entre las sombras de la red bancaria, detectando nodos alterados.
Cada movimiento era control: ninguna acción visible, solo marcación de brechas, cierre de túneles laterales, y levantamiento de alertas sin ser detectado.
Sus gogles tácticos se encendieron en el momento exacto: la trayectoria de exfiltración fue trazada.
Dataleech intentó huir con credenciales cifradas, claves API internas y trazas contables.
Pero ya era tarde.
Blacktrace lanzó su estrella codificada, interceptó el paquete de salida y activó un sello de cumplimiento digital.
La fuga fue contenida. La operación, registrada.
Lección táctica
La protección contra fugas de datos no se logra solo con tecnología, sino con vigilancia constante e inteligencia especializada.
Donde otros ven sistemas funcionando, la ZeroDay Unit ve lo que no debe salir.
Y lo detiene.